La respuesta directa: en grano siempre es mejor para la frescura, pero el molido ofrece más comodidad. Te damos todos los argumentos para que decidas.
La ventaja del café en grano
El grano entero actúa como una cápsula natural que protege los compuestos aromáticos del café. Al moler el grano, aumentamos exponencialmente la superficie expuesta al aire y comenzamos la oxidación. Un grano bien tostado y almacenado conserva sus aromas durante 2-4 semanas; el mismo café molido, solo 5-10 días.
La comodidad del café molido
No todo el mundo tiene un molinillo de calidad en casa. El café molido por un profesional, con la granulometría adecuada para tu cafetera, puede ser superior al grano mal molido con un molinillo de cuchillas. El café molido también es más fácil de viajar y de usar en la oficina.
El punto de inflexión: el molinillo
Si tienes un buen molinillo de muelas (burr grinder), elige siempre el grano. Si tienes un molinillo de cuchillas o ninguno, el café molido de calidad puede ser tu mejor opción. La inversión en un molinillo de muelas básico (60-150€) transforma radicalmente la calidad de tu café.
Nuestra recomendación
Ofrecemos ambas opciones en Siglo de Oro con la misma calidad de café: la diferencia es solo el momento en que se muele. Si tienes molinillo, pide en grano. Si no, pide molido indicándonos tu tipo de cafetera para ajustar la granulometría.

