No todo el café arábica es igual. Las variedades genéticas determinan en gran medida el perfil de sabor. Descubre las más importantes del mundo.
La diversidad genética del arábica
Coffea arabica es una sola especie, pero dentro de ella existe una diversidad genética enorme. Cada variedad tiene características propias que afectan al rendimiento en campo, la resistencia a enfermedades y, fundamentalmente, el perfil aromático en taza.
Typica: la madre de todas las variedades
La variedad Typica es la más antigua cultivada comercialmente. De ella derivan muchas otras. Produce plantas altas, de baja productividad pero gran calidad. Tiene notas limpias, acidez moderada y cuerpo dulce. Hoy se cultiva principalmente en Jamaica (Blue Mountain), Haití y Perú.
Bourbon: el clásico de calidad
El Bourbon (de la isla Reunión, antes llamada Bourbon) es considerado uno de los mejores arábicas. Productividad baja pero calidad excepcional. Tiene notas de caramelo, fruta roja y una acidez brillante muy equilibrada. Se cultiva en Guatemala, El Salvador y Ruanda.
Geisha: la variedad más cotizada
La Geisha (o Gesha) de Panamá, cultivada en la finca Hacienda La Esmeralda, revolucionó el mercado del café en 2004. Sus notas florales intensas de jazmín, bergamota y té se consideran únicas. Puede alcanzar precios de 600-1000€/kg en subasta.
Las variedades híbridas
Para combatir enfermedades como la roya (Hemileia vastatrix), los fitogenetistas han desarrollado variedades híbridas como el Catimor y el Castillo, que sacrifican algo de calidad por resistencia. El debate sobre calidad vs. resistencia en las variedades está en el corazón de los retos del café en el siglo XXI.

